Se hace tarde para la cordura,
aprendi a vivir en medio de ilusiones
a esperar por brillos matutinos
a crear un mundo de sueños
de recuerdos y alegorias
pintándolos en mis paredes
en el tiempo.
El espacio se puso de un color azul oscuro,
entonces salieron de donde los habia guardado,
de aquel viejo baul de los recuerdos.
Vinieron a buscarme con la muneca de cabello rojo,
el payaso de madera y el libro de peces de colores
y se quedaron conmigo,
prometieron no dejarme partir
prometieron atarme las manos
con cintas de colores
y traer consigo a Clara, tambien a Kira.
En medio del silencio
de esa tenue luz de cada cosa
y en cada pedacito de nosotros
nació la soledad.

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