Alejandro Lira
No sucedió porque no estuviste.
No te conocí. Y la rosa en el jardín no ha muerto
No han sangrado mis heridas expuestas a la mierda
No he llorado. Yo nunca lloro.
Siempre mi tiempo dando vueltas en un reloj de mentiras
dando vueltas, siempre hacia atrás,
Siempre para volver al momento exacto
en que te confundí con Emilio, pero con ojos más tristes.
No te conocí, y nunca noté lo extraño de tu sonrisa
desdibujada a propósito sólo para verse linda
en tu rostro de cartel extranjero.
Jamás he escuchado tu nombre
y por lo tanto, no lo recuerdo.
Se van tu mirada, y tus manos, y tus ojos y todo tu ser
se van juntos con la señal de no se admiten perros,
y la música estridente y las modelos argentinas,
con Henry Miller, Artemisia y César Moro
y el verso ajeno, las palabras sencillas
en mi corazón tambaleándose, imbécil
en un pecho agitado de pulso lunar,
se van todos por un hoyo en la memoria
No te he visto jamás.
Jamás me contaste que sabías algo, o nada
No sé quien eres y no te amé a oscuras
en una noche sin alcohol de una sala sin muebles,
y de muchos libros, pero sobre todos siempre,
Lin Yutang
No te perdono, pero he olvidado los versos leídos en voz alta,
(que atrevimiento, de madrugada) y tus manos buscando las mías
Fatalmente, mañana no recuerdas nada
de lo que ha pasado esta noche.
Y yo, sigo recordando, que te llamas Alejandro Lira

alejandro lira dijo
estupendo!! spobre todo por que yo me llamo alejandro lira
27 Junio 2007 | 01:10 AM