Dos
Mariella miraba por la ventana de la oficina, como en la acera frente a nosotras, justamente al lado del árbol al que suelo abrazar cuando grito: buuuu, señor árbol, una pareja se contemplaba con toda la honestidad que sólo se puede ver cuando dos están enamorados.
Mira, me dijo, mira como se contemplan, como se ven; como lo mira ella a el, como el a ella. Mira, dijo, mira como se besan.
Los ojos de Mariella se tornaron vidriosos, ( tiene lindos ojos) y su cabello, largo y rubio, justamente en ese momento cayó de manera graciosa sobre el lado derecho de su rostro de niña curiosa.
De pronto no sé porque, la luz que entraba por esa misma ventana la presentó como una recreación del personaje principal del Nacimiento de la Venus de Boticcelli. Sólo atiné a decirle, de la manera más egoísta y vanal: oye, ¿no vas a llorar no?. Lo dije en realidad porque hubiese querido cambiar de sitio con ELLA, la chica que era besada, contemplada y abrazada, lo dije porque los ojos de Mariella me dieron tristeza, porque recordé lo que es ser contemplada y contemplar, besar y ser besada sin penas, sin verguenzas, con toda la felicidad que cabe en ese ratito.
Lo dije, porque sé que en algunos momentos dos que fueron dos, que son dos y serán dos, de pronto se contemplan como uno solo.
La pareja se alejó, abrazados el uno al otro. Mariella seguía ahí, sin decir nada, y su pelo ya no estaba más en su cara.
Lo último que vimos de esos unos, que son dos, fueron sus siluetas, confundiéndose con las sombras de los árboles.

altamira dijo
tengo tanta tristeza en mi que apenas recuerdo una cancion triste me da mas pena aun, y me acuerdo del personaje de hable con ella que lloraba cuando iba al cine o al teatro entonces me veo a mi misma en un cine perdida sola y llorando por que probablemnete eso que se ve en la pantalla te recuerda algoq ue ni siquiera viviste.
y yo he llorado en el teatro, en la callem en plena presentacion de un libro, a plena luz del dia, incluso sola en medio de la nada.
asiq ue entiendo a mariella, y a ti por no llorar, pero por quedarse al borde de las lagrimas, y me imagino que una no esta sola porque las muejres todas somos iguales.
besos enormes desde mi buenos aires querido.
otra mariella
3 Mayo 2006 | 04:51 PM